Puente de San Pablo

Puente de San Pablo
Puente de San Pablo

Puente de San Pablo

 

Fue construido entre 1534 y 1589 por iniciativa del canónigo Juan del Pozo,

, comunicando el convento san pablo y el casco urbano.

Contaba con cinco arcos.

 El puente, construido en piedra y que habría sido durante siglos el principal símbolo de la ciudad,

 se derrumbó en 1895.

El periódico El Liberal describía de la siguiente manera el suceso:

La incuria de los Municipica, la acción natural de los agentes atmosféricos y la indisculpable imprevisión al volar un arco ruinoso, han ocasionado el hundimiento del puente, convirtiendo en lagunas las huertas inmediatas á las aguas del rio, cuyo cauce se ha cegado. Desviado el pilar al intentar la voladura, el arco correspondiente ha empujado al inmediato, éste al otro, y el puente ha venido á tierra. La población lamenta este imprevisto desenlace. El camino de la «hoz» está convertido en una romería, pero romería triste.

El Liberal, 31 de marzo de 1895.

 

 

Nuevo puente

En 1902 se construyó el puente de hierro y madera actual. El proyecto se realizó por el ingeniero de caminos valenciano José María Fuster y Tomás, y erigido por George H. Bartle, cuya fundición, también valenciana, contaba con gran renombre por aquella época, quedando inaugurado el 19 de abril de 1903. Es un puente rectilíneo, de 100 metros de longitud en dos vanos y 60 metros de altura máxima, apoyado en los pilares del puente anterior y, en el centro, en un puntal de hierro.

Parte del patrimonio de la ciudad de Cuenca, es uno de los mejores lugares desde los cuales observar las Casas Colgadas.